El laboratorio de especialidades farmacológicas de uso veterinario surge de la necesidad de integrar en la cadena de producción el control de los tratamientos terapéuticos en todas sus fases con el fin de garantizar, calidad, seguridad y eficacia de los medicamentos utilizados. Actualmente desarrolla su actividad ejerciendo la doble labor de proveedor de productos y de garante el control de calidad.